
Sonaba Radiohead, y la habitación estaba sola, salvo por ella. La vagabunda de las calles que iba con un abrigo que le llegaba hasta las rodillas, con un café en la mano, y las gafas amenazando con caer de un momento a otro. Pero esta vez no llevaba abrigo, ni sostenía un café. Ahora estaba sentada, mirando por la ventana, y sostenía una cuchilla. Ésta acarició suavemente la delicada piel de sus muñecas, hasta que se dio por vencida y cayó al suelo, creando una melodía metálica y partiéndose en mil pedazos.
Sentía que toda la habitación se movía. Se recostó hacia atrás y cerró los ojos. Pasándole toda su vida por delante, ya no tenía tiempo para pensar ni para arrepentirse. Mientras su sangre iba creando su propio camino entre las juntas de las baldosas, ella recordó aquella tarde de septiembre. Eran las siete de la tarde y soplaba un fuerte y gélido viento. Justo después de alzar la vista para mirar al farol azul que se acababa de encender, lo vio al final de la calle. Era él, el hombre de las fotografías. Se la quedó mirando como si la conociese de algo, como si tuviese algo en común con ella. Con la muerte de su madre, él decidió dejarla en la puerta del orfanato, tapada con una mantita de color rosa. Tocó al timbre una madrugada de enero de 1976 mientras ella dormía plácidamente en una pequeña cesta de esparto, y la acostó por última vez en las escaleras del portal. ¿Acaso ella había sido un accidente? Sentía como si nadie en el mundo la quisiese. Todo lo que había conocido en su vida eran mentiras. Abrió los ojos por última vez, totalmente indefensa y derrumbada, y se desmayó encima de un enorme charco de sangre.
Se despertó sobresaltada, con las pupilas dilatadas, se miró al espejo que estaba frente a la cama. Ya no estaba en el suelo del baño. Había vuelto a soñar con él. El hombre de las fotografías.
Se miró las muñecas horrorizada, con una leve esperanza. Y las vio rasgadas y cubiertas de sangre.

15 guau(s):
Un texto intenso! lo que nos hacen los sueños!
Liz lo dijo exactamente: Intenso.
Los sueños a veces son muy vívidos y angustian, pero por algo lo hacen...
ya me siento mejor.. o algo mejor. No sé, pero no me puedo sentir muy bien que digamos
Miles de abrazos
Veró
Me ha estremecido leerte. Me ha encantado.
Besos y susurros cálidos
Es un texto muy intenso, como han dicho los otros comentarios, me gusta mucho, y la fotografía también.
Un saludo!
Me ha encantado el texto, te sigo.
Es un relato estremecedor, intenso a la vez que bello... y la foto, espléndida
te seguimos
un beso
Lourdes
linda!!!!!!!!!! cómo estás? y mi divino Max? y ahora con más pichichos?
tu texto en esta entrada, muy, muy, muy fuerte.
un gran abrazo.
buen texto
no se pero a la chica esta me la imagino con la carita de Pizarnik
salud
http://lapoesiadepapillon.blogspot.com/
Poesía y Libertad
¡Vaya! Muchas gracias.
Tú también tienes entradas muy expresivas.
Abrazo de una seguidora x)
Me encanta *-*.
No habia leido algo tan hermoso cm esto.. me encando =) saludos
Sip, todas las fotos de mi blog son hechas por mi, si no es asi lo pongo xD.
Muchas gracias por pasarte y me alegra un montón que te gusten, así da gustoooo !!! :D
Un besooo :D
Que hermoso texto, muy triste a la vez, pero hermoso por la forma en la que lo contaste. Como nos pueden llegar a engañar los sueños.. un beso, que andes bien :)
ya lo decía Shakespeare, que estamos hechos del mismo material que los sueños, añado yo, y a veces que las pesadillas
Abrazote : )
Hermoso! ♥
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